lunes, 26 de septiembre de 2016

'No me gustan las lentejas', por Ginés J. Vera

Ni se me ocurriría subir a mi blog, a este o a 'Maleta de libros' una reseña de mi novela escrita por mi mismo. Sería un disparate. Afortunadamente desde que el libro comenzase a rodar entre los lectores hace cinco meses he tenido la suerte de que algunos me han hecho llegar sus opiniones. En unos casos por escrito, en otros de viva voz. Y ha habido de todo, pues patra gustos, colores.

Lo primero es comentar un poco qué es 'No me gustan las lentejas'.
Es una novela corta que escribí en marzo todo y que la idea y una parte procede de más atrás, de julio del año 2015. En cuanto al argumento, creo que si tuviera que resumirlo en unas cuantas líneas sería:

Celia Aliste es una farmacéutica de treinta y pocos con un hijo, Santi, de seis. Es propietaria de una farmacia cerca del colegio de su hijo, un día tiene que avisar a la ambulancia porque una de las clientas sufre un desmayo. A partir de este hecho se conciencia mucho más de la necesidad de que en el colegio de su hijo se imparta una asignatura o una actividad extraescolar para enseñar a los jóvenes hábitos de alimentación saludable. A lo largo de los capítulos ese propósito le hará hablar con la directora del centro educativo y con más personas, entre ellas su padre (Carlos) y su hermana (Arantxa) descubriendo a ojos del lector la importancia de una buena alimentación y nuestra salud. Algunos de los personajes vivirán escenas relacionadas con el objetivo de Celia poniendo el foco en aspectos como el sobrepeso, la anorexia, el buying escolar o la seguridad alimentaria en los comedores escolares. La historia tiene un final abierto no solo ante el interrogante de la enfermedad de Carlos, también si finalmente Celia aceptará la propuesta que le hace un personaje llamado Fidel que le anima a que escriban un libro juntos sobre hábitos saludables para escolares.

A partir de aquí dejo algunas opiniones de lectores. Me le limitado a poner solo los nombres pues entiendo que son opiniones personales.


"Por un lado creo que habría que analizarla desde un punto de vista más  didáctico que literario, como cuando indicas en una frase  la posibilidad de escribir un libro de dietética "novelado",  tanto por las pequeñas lecciones de dietética (supongo que se pueden llamar así) como por lo de los refranes. Creo que la trama abarca muchos argumentos que por si solos podrían constituir otras obras con lo que el hilo argumental, (...). En cualquier caso, es un libro ameno de leer y que nos presenta una problemática de la vida cotidiana en el que más de uno de alguna manera nos idenificamos."
Fernando G. (Empleado de banca)

"Enhorabuena por tu novela que acabo de leer de un tirón en cuanto me lo han permitido los exámenes. En tu novela se ve, se huele y sobre todo se paladea el afán didáctico que la mueve, eso está claro."
Fidel T. (Profesor de filosofía).

"Yo soy de narrativa breve e intensa. No necesito grandes "novelones", por lo que estoy "servida" en cuanto a la extensión. He disfrutado mucho con ella. Y cumple muy bien su objetivo. No creo que todas las novelas tengan que ser iguales, en absoluto. Tiene un formato original y, aunque no venda, a mí me gusta el tono divulgativo."

María Ángeles Ch. (Docente y escritora).

"Me pareció muy bien en torno al tema, ritmo y sucesión de acontecimientos, aunque me resultó corta y como que alguna cosa se quedaba en el aire. Ahora mismo no sé exactamente que era, pero me parece que era sobre la relación de la mujer y algo sucedido en un bar, eso si mi memoria no me falla que si que lo hace."
Mª. Angeles L. (Docente).


"Con ese título el autor ha acertado bastante, a mí tampoco me gustan las lentejas. Desde un principio me ha parecido un libro muy interesante pues yo, como la mayoría, creo, tengo un trastorno alimenticio pues no nos estamos alimentando correctamente. Aunque ese es el trasfondo de la historia, narra la vida de Santi y los quebraderos de su mamá en lo que es una vida cotidiana y el difícil trabajo de ser madre sin el apoyo paterno de la figura del padre. Aunque en esta ocasión es sustituida por la del abuelo. ¡Me encantan sus chascarrillos! La novela es muy amena, interesante y da qué pensar... También se pueden aprender muchas cosas aunque yo, a mi edad, ya no sé si tengo salvación y soy una negada para la cocina. Igual cuando disfrute de los placeres de la maternidad y me vea en la situación de Celia, los fogones y yo lleguemos a una reconciliación.
Para aquellas personas a las que le llegue mi humilde opinión del libro: haced difusión. Creo que es un buen trabajo y muy necesario que llegue a todas las madres o como yo, a las que algún día esperan serlo, para que  inculquemos a nuestros hijos hábitos alimenticios correctos pues son más necesarios de lo que nos pensamos. Y ojalá que la lucha de Celia, aunque en ficción, se haga real en todos los colegios de España y se impartan asignaturas o talleres dirigidos a la alimentación tanto para padres como para niños. Actualmente me dedico a la educación y sí he podido observar en el proceso a lo largo de los años de mi labor educativa, que los almuerzos cada vez son menos saludables, las causa pueden ser muchas pero es una lástima pues pasan muchas horas en las aulas y la alimentación es muy importante. No me extiendo más.
Vuelvo a recomendar el libro, la historia de Celia y Santi es entrañable y a parte de eso, se aprende mucho si te atreves a probar las lentejas de Ginés."

Vanessa G. (Docente y escritora) http://vanessagonzalezvillar.blogspot.com.es/


La novela está disponible en papel, editada por ADD y en versión eBook en Amazon 

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