domingo, 23 de agosto de 2015

RESEÑA, 'De que hablo cuando hablo de correr', H. Murakami.



Este es el segundo libro que cae en mis manos del escritor japonés Haruki Murakami. Con anterioridad había leído ‘Al sur de la frontera, al oeste del Sol’. Aquella novela me gustó, por la historia y por el estilo del autor, imagino que fue una de las razones por la que me decanté a la hora de sacar este ‘De que hablo cuando hablo de correr’, de la biblioteca. Ello y dos hechos más, que también me gusta correr, como al autor, y que a raíz de una reseña, hace algún tiempo, sabía que se ‘deslizan’ en el libro unos cuantos consejos sobre el oficio de escritor. 

Hechas las presentaciones he de decir que también me ha gustado este libro a caballo entre el ensayo y el diario, más que nada para quienes quieran acercarse a él, para que no se lleven a engaño. No es una novela ni Murakami se prodiga mucho en aspectos narrativos. Es más, confiesa en un párrafo que no sería capaz de enseñar a alguien a escribir novelas. El título del libro, pues, es bastante fiel a lo que Murakami trata en las doscientas treinta páginas estructuradas en nueve capítulos: habla de correr.
Es, a mi juicio, un libro humilde, honesto, lo cual hace depositar nuevamente mi admiración en el autor. En el prólogo lo califica de ‘especie de “memorias” que giran en torno al hecho de correr’; no obstante, quiero romper una lanza a favor de algunos valores que los lectores van a encontrar. Más allá de las ‘especie de reglas de experiencia’, Murakami se sincera sobre algunos aspectos de su personalidad, sus aficiones, qué le llevó a ser escritor y, con una gran honestidad (perdón por la insistencia), nos hace reflexionar, con anécdotas propias, acerca del hecho de asumir las limitaciones, ya sean físicas con el avance del tiempo, como las que a menudo (nos) surgen en quienes sentimos la llamada de la escritura.

El estilo en primera persona, los toques de humor junto con esa franqueza ya comentada me llevan a recomendar este libro no solo a quienes gusten del estilo del autor como escritor, también a los que practiquen algún deporte, sobre todo de carrera, incluyendo el triatlón.
Un apunte más, aunque yo ya disfrutaba, de vez en cuando, de ir a correr para mantenerme en forma leer ‘De que hablo cuando hablo de correr’ me ha hecho reflexionar sobre la ‘filosofía’ de lo que nos impulsa esos días a calzarnos las zapatillas y ponernos una camiseta para ir a sudar sin ánimo de alcanzar gloria, fama o ser profesionales. Quizá quienes se acerquen al libro, de alguna forma, también se sientan tentados de iniciarse o retomar esto de correr por placer.

‘De que hablo cuando hablo de correr’, Haruki Murakami.
Tusquets Editores. Barcelona. 2010.

14 comentarios:

  1. Mens sana in corpore sano. Tiene mucho de carrera de fondo la novela, de maratón más bien. Una suma de pasos, de palabras que forman páginas hasta la meta.

    Un abrazo!

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  2. Totalmente de acuerdo, Ricardo. Por eso respeto tanto a los maratonianos, los que calzan zapatillas y los que recorren folios. Humildemente sigo mi entrenamiento y el consejo de Abraham Lincoln: 'si tuviera seis horas para talar un arbol me pasaría cuatro afilando mi hacha'.
    Un saludo afectuoso.

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  3. Escribir o correr, o las dos cosas, esa es la cuestión...

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  4. Pues como dice Ricardo, men sana... Gracias Roberto, un saludo.

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  5. Ginés, del tal Murakami o como se diga, no me he enterado, palabra, nada de nada. Me da igual lo que diga un hijo del sol naciente que se pone al este o al oeste del sol. Acabará achicharrado por mucho que corra. En fin, no sé tu edad, pero más allá de los 50 es más sano andar que correr. Te lo digo por propia experiencia en carne propia (sic) Y como no diría alguien de tus comentaristas, la cuestión está en eso, en andar o correr. El resto no es disyuntivo, es copulativo. Toda esta filigrana breve para invitarte, si es que me has olvidado tras año y media de tocar el cornetín y de desfilar como un novio enamorado de la vida, a mi blog. He vuelto. Como decíamos ayer....... Ja soc aquí. Lo que tú quieras. Lo que yo quiero es leerte de nuevo debajo de las 2 palabras: "nuevo comentario". Ahora que suene en la plaza del pueblo equis "paquito el chocolatero" y todos tan contentos moviendo el esqueleto y dejando descansar a la mente. ¡Pobrecita! Te juro que está fatigada y superhipermegacansadísima con tanto adverbio terminado en su homónimo. Con mis cordiales saludos de siempre.

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    1. Bienhallado Santiago; lo primero agradecerte comentario y visita bloggera. Lo secundo, disculparme. Como habías mandado dos veces tu post, el mismo, me he permitido la licencia de podar uno para que sobreviva un gemelo, siendo, como digo, idénticos.
      Cierto, a veces es mejor andar que correr, por salud y por otras causas atléticas. Lamento que no haya tenido la pericia expresiva para que entendieses no una sino todas las palabras de mi artículo. En estos casos, si me permites, te remito a una libreria o biblioteca, a la sinopsis en el envés del libro cuyo título sí indico junto al autor nipón.
      Gracias por tu invitación, adverbios y fatigas aparte, no puedo prometerte visitar regularmente tu blog como me pides, pero lo intentaré y, como decía mi padre: quien ofrece lo que tiene no está obligado a más.
      Subrayo mi agradecimiento, nos leemos por aquí o por allí. Un saludo.

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    2. Si me permites, amigo Ginés, mejor: "Bien hallado". Lo acabo de ver en la wikipedia, para mí, como bien sabes, el "sunsum corda" de las sapiencias sapienciales enciclopédicas modernas. Sobre el resto, pues eso, que sobre el resto o con "a" el sobre. Gracias a ti por soportarme. No creas que todos lo hacen. ¡Tengo un peligro! ¡Qué no, hombre que no! ¿O qué sí? Yo que sé. Cordiales saludos.

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    3. Perdóname y que me perdonen mis lectores, ya cuando lo escribí dudaba so era junto o separado, hasta el mejor escribano echa un borrón, dicen por ahí. Gracias por la corrección. No me las des por 'soportarte', créeme si te digo con humildad meridiana que el tiempo me corroe a lo 'omnis vulnerant, postuma necat', si te digo que me gustaría pasarme por tu blog (y por el de otras/otros) pero no llego. Así que, si ves que tardo, que me 'entretengo', saca el pañuelo para que te vea y vaya a tu playa literaria. Un saludo.

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  7. Empezamos por Mirakami y acabamos en Chacho. A ti te lo perdono todo, bien encontrado. Y ya que hablas de pañuelos, te voy a dejar 4 enlaces para que escuches el mejor pañuelo rumbero grabado nunca, desde luego a este lado del Volga y al otro del Orinoco. Se trata de "Tu pañuelo verde", impresionado en vinilo originalmente por Chacho, y versionado, reversionado y destripado y destrozado por quienes son aprendices y quieren figurar como estrellas fugaces de tres cuartos de hora mal contadas. Aquí el único artista rumbero es Chacho, sólo él es, está o existe vivo de los 3 Padres Fundadores Iniciales de la Constitución de la Rumba Catalana, a finales de los 50 y principios de los 60 del sigo pasado. También primer ministro de la rumba, capitán general de la rumba, o primero o segundo rey de la rumba, (es mi aserto y lo afirmo y lo reitero aquí y dónde sea, búsquese usted padrinos, le reto a duelo como me contradiga, señor de Pasamonte, voacé). El otro rey es Bambino, cuya biografía publiqué en 2003 (lo saben hasta los niños destetados). ¡Mira, qué casualidad!, como aquí y ahora mismo: 2 reyes: Bambino y Chacho, y los otros dos de la baraja española ya son o hacen 4: oros, copas, espadas y bastos. En fin, que me enrollo más que una persiana veneciana en el carnaval gondolero. Podrás oír del tema "Tu pañuelo verde" el original de Chacho, una versión de Amalia Rodrigues (amalia la fado-portuguesa), otra versión en directo del propio Chacho con condiciones acústico-sonorasdesastrosas-visualespeores y con parkinson del tío de la cámara) y otra final de Los Impagaos (normal, impagaos por la crisis y regularcillos como ellos solos rumbeando o sesteando o jurando en arameo por no cobrar ni chapa). Si después de este despliegue me dices que no te gusta la rumba, pues eso, que a otra cosa, mariposa. Ahí van los enlaces con you-tube. Si no te salen correctos, el tema ("Tu pañuelo verde") lo puedes oír poniendo su título en You-tube y escogiendo el que más le atraiga a tu gusto personal, intransferible y sandunguero:
    https://www.youtube.com/watch?v=fvxeV7FYyCQ
    https://www.youtube.com/watch?v=3Y299LMQ9Bc
    https://www.youtube.com/watch?v=vM7tuYNGKQk
    https://www.youtube.com/watch?v=kIQOiDqACQw
    Espero que te guste mi post y que regüeldes en privado después de manjares tan calés rumberos catalanes. ¡Al ataque la caballería blindada! Gracias. De nada.

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  8. Oye, perdona, que se me ha olvidado. El latinajo no lo cojo ni con mi pañuelo. Si me lo traduces o me lo contextualizas, mejor. Gracias. De nada. ¿Tienes heridas. estás muerto? Vete al hospital, escalera de urgencias si estás a tiempo. Si no, no. A ver si nos vemos un día de éstos y nos tomamos unas cañas, incansable luchador literario, Acabaremos siendo amigos, siempre amigos, recíprocamentelosdossinosdalarealgana. Y sigo insistiendo que hay dos, aquí y en roma. Due, bambino.

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    1. Gracias por el nuevo post Santiago, un gran post además aderezado de música; la rumba la tratamos en otro momento y lugar, no vaya a ser que los libros se me pongan envidiosos y me entonen un fado.
      Errare humano est, trabuqué la cita latina: omnia vulnerant, postuma necat (o sea, todas hieren, la última mata). Por ahora estoy bien, sano y como dices, continuamos en otro post o 'en privado'.
      Se nota que somos de verbo ágil.

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  9. Cualquiera tiene un "lapsus linguae", cualquiera, hasta el segundo papa papa. Pero, dejémonos de decadencias realengas o pontificias y vayamos al grano. Yo voy seguro. No sé si tú podrás, pero yo tengo el placer de invitarte a mi debut en esta temporada como actor y autor de mi espectáculo "Cinco personajes en busca de lector", algo nunca visto ni oído (claro, es mi estreno en esta temporada), con la intervención de este monologuista (yo) durante hora y media, dando vida a relatos de Ignacio Aldecoa, Vicente Blasco Ibáñez y Mario Benedetti. También a dos poemas, uno de Luis Cernuda y otro de un autor de cuyo nombre no quiero acordarme, unas estrofas hermosísimas, a mi juicio las más profundas escritas en lengua castellana desde Noé, por lo menos, porque aúnan el dolor y el placer más intenso con la vida surgiendo. Que no me enrollo más, que te dejo el enlace con mi blog y que te espero, como al resto de mis amigos, con los brazos abiertos. Me invitas a un chupito de hierbas al final y me comentas qué te ha parecido la función. Vas a contar maravillas de ella, en público y en privado. Donde tú quieras. Ahí va el enlace: http://santiagonzalezescritor.blogspot.com.es/2015/09/cinco-personajes-en-busca-de-autor.html
    De nada.

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  10. Lo siento, pero un -12 en informática. O me falla el texto o me falla el formato o la tecla o la duquesa de castrourdiales o quién diablos sea. Espero que te sepas el camino. Cordiales saludos. Oye, se me ocurre que podríamos hablar largo y tendido sobre si "se hace camino al andar", o "verde que te quiero verde", o "me gustas cuando callas porque estás como ausente", o del "Guernica", o de "Luna llena en Semana Santa" (poema de Cernuda que va en mi función). Mi visión de todo lo dicho de suso es distinta de la oficial. Es diferente. A lo mejor te interesa aunque no esté editada. Espectáculos y funciones. No está nada mal para unos sapiens sapiens ágiles como tú y como yo. De nuevo, cordiales saludos, Ginés. Y gracias por tu lectura de mi verborrea (espero que) profunda e interesante. Eso, "espero que" vengas a verme.

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