viernes, 23 de mayo de 2014

LA SINUOSA SENDA DEL ESCRITOR

Esta semana tuve dos alegría literarias, motivo por el que abro un hueco entre mis compromisos estudiantiles para compartirlo aquí.

   Por una parte me llegó el libro Relatos cortos curiosos sobre la célula, editado en Sevilla y que, como dice el subtítulo, es una 'Selección de relatos participantes en el I Certamen Dr. Torres de Relatos Cortos sobre la célula.'
   Me hizo ilusión ver en él, incluido junto a más de cincuenta relatos, uno mío aunque no fuese ni ganador ni finalista. La ilusión no era por el hecho en sí de verlo 'publicado', que también; lo fue por el cariño que puse durante la gestación y envío de este relato al certamen. Se titula Lección de ciencia y en él los protagonistas -las protagonistas, me corrijo-, son tres neuronas. Fue un reto, ya digo, cuando vi las bases del concurso. Ahora que está publicado y que lo he leído junto con otros de la antología, he recelado un poco. No hablo de la calidad del mismo (eso lo dejo a los lectores), pero he de admitir que es un poco 'técnico' en lo que al tema de fondo se refiere: la teoría neuronal de Cajal. Creo que sí que podré cumplir otro 'deseo' con él y es el de compartirlo con un instituto educativo en el que impartí talleres de escritura este año (y el anterior). Quizá entre alumnos de Biología o Ciencias entone más que entre un público medio, dicho sea sin segundas.

   La segunda alegría fue saber que han incluido un microrrelato mio titulado 'La misma playa' en una antología de microrrelatos, también como 'complemento' de un certamen literario. En este caso, se trata de la antología organizada por Diversidad literaria tras el I concurso de microrrelato 'La primavera... la sangre altera'.
   Seré poco original si digo que también este microrrelato tiene un especial valor para mí. Y lo es por dos motivos a su vez: su temática social, reivindicativa (no suelo prodigarme en estos temas) y porque es uno de mis textos 'viajeros' que es como llamo a los que mando a varios concursos con ilusión de ida y con resignación de vuelta. En este caso Diversidad literaria ha tenido el honor de darle cobijo en su antología. 

   Espero que directa o indirectamente esto que comparto hoy con vosotros sirva para animaros a escribir, a mandar vuestras criaturas literarias a algún concurso, a seguir creyendo en la senda del escritor que se teje, como decía el poeta, haciendo camino, paso a paso.

    Suerte y buen viaje de letras.

2 comentarios:

  1. Enhorabuena por los dos relatos seleccionados. Cada historia que sale a la luz es una pequeña alegría, sin duda.

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    1. Gracias Roberto, tienes razón, la vida de los que escribimos es eso, la suma de luces y alegrías, el resto, como dijo Sheakespeare, es silencio. Un saludo.

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