lunes, 16 de septiembre de 2013

SI ME DAS DINERO... Te publicamos (Oda a los mercenarios editoriales)

Hace unos días he visto en mi bandeja de correo una propuesta-concurso literario harto curiosa. Ya había comentado con varios amigos (escritores y no) cierta fórmula de algunas editoriales modestas para 'atraer' clientela. Tan sencillo como preguntarse cuánto de interés puede tener un escritor novel en ver publicado algo suyo, en papel. Rápidamente esas editoriales lanzan un ¿concurso? donde los 'finalistas' son sospechosamente numerosos, e incluso -para ahorrar costes y endulzar aún más el ego del artista- el premio ni tan siquiera es económico, sino en el envió de unos pocos libros gratis de la antología que se va a editar con el flamante ganador y finalistas. Un chollo.

   Hasta aquí todo parece ir bien, el guiño empieza cuando contactan con los 'interesados' para pedirles dinero. No directamente, claro. ¿Quieres ver tu relato/microrrelato impreso? Paga por el libro (edición más gastos de envío) y ya tienes tu sueño de verte publicado hecho realidad. ¿Y quién no va a comprar uno o dos libros sabiéndose en él, como coautor, para tenerlo en su estantería y 'fardar' con la familia y amigos?

   El email al que me refería está libre de exquisiteces y florituras, en las bases del ¿concurso? ya dicen que el participante se compromete a pagar 15 euros si resulta finalista (algo me da en la nariz que muy malo tendrá que ser lo que uno presente para que la editorial diga no a los 15 euros, más 5€ de gastos de envío), enviándosele un ejemplar a casa (uno si eres finalista). Si se acepta las bases, acepta esta premisa: te publicamos pero paga religiosamente, majete. Ni tan siquiera dicen cuántos relatos ni autores formarán la antología, con lo que esos 15 euros pueden suponer verte 'rebozado' entre 50 o 100 autores (una página tuya entre cien o más...).

   Me consta que hay autores que aceptan encantados. Me consta que se mire uno por donde se mire, hay beneficio seguro para la editorial a costa de las ilusiones y ansias de destacar de muchos escritores noveles.

  Solo lo comento, pues me pareció curioso, y he empezado a comprender porqué estoy siendo incómodo para algunas editoriales a las que les he escrito con preguntas 'curiosas', de las mías. A este paso voy a tener que sacar un sello editorial propio para autoeditarme si me granjeo tanta antipatía. Lo cual no os extrañe, no por mí, ojo, sino por ¿uno? que yo me sé, que lo ha hecho y aparece en todas las antologías de relato fosco que edita su huesuda editorial. Uy, ya he hablado demasiado; si mañana me cierran el blog ya sabéis que fue por mi asquerosa sinceridad.

9 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. ...no te había leído tan "politicamente incorrecto" y, además de coincidir con tus argumentos, me encanta tu postura, je,je,je... Un abrazo, amigo. Espero ansioso la apertura de ésa editorial, ya sabes porqué!!!

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    1. Gracias a ti, Germán, por pasarte por aquí y dejar tu opinión. Aún falta para esa editorial, aunque me aplico eso de 'nunca digas de este agua...'
      Abrazo.

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  3. Yo también me he visto a veces en situaciones parecidas. Básicamente, en cuanto piden dinero, pues que les den.

    Lo que no entiendo es lo que comentas de la editorial fosca. Creo que sé a qué autor te refieres, pero si aparece en todas las antologías tal vez se deba a que es un gran relatista (aparte de editor, de acuerdo).

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    1. Gracias por tu comentario, Roberto. Cada cual que estime su ansia de publicar en lo que vea, dinero o no mediante. Un saludo.

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  4. Hace no mucho trataba este tema con mi hija, y si somos objetivos nos encontramos con tres verdades:
    1- Las editoriales pequeñas lo tienen muy crudo para salir adelante.
    2- ¿Cómo arriesgar en un autor novel cuando los recursos económicos son casi inexistentes?.
    3- Escribir ya es algo común y por ello todo el mundo cree ser un "escritor" (por cierto, yo nunca me denomino así) y aunque sea por quitarse la espinita o sencillamente poder "chulear" de haber publicado, pagan por ello.
    Soy consciente de la existencia de muchas variables a tener en cuenta y de las horas de charla con puntos en común y encontrados que tendríamos, de manera que lo dejo aquí.
    Recuerda que informar nunca es destruir caprichosamente.
    (Conste que me refiero a que has informado, no destruido)
    Un saludo.

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    1. De acuerdo contigo, Gaby C. Incluso en lo de informar/destruir. Ya digo que si alguien está dispuesto, las editoriales también. Cada cual es libre con su dinero de invertirlo a su criterio. Gracias y seguimos remando en el océano, tarde o temprano llegaremos a puerto.
      Por cierto, he tardado tiempo en 'llamarme' escritor a mi mismo, vino después de que la gente, los amigos, los conocidos y no tan conocidos, me dijesen eso: tú eres escritor.
      Nos ladran, luego cabalgamos.

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  5. Ya me contarás detalles de quien y qué (eso de fosco, que no me entero de ná). No voy a entrar en el tema porque creo que el resumen es ese: cada uno hace con su dinero lo que quiere. Que está, por lo menos para mí, muy lejos de la visión romántica que todos tenemos de esa palabra mágica: Publicar.

    Así, de pronto, leyéndote, mi mente se ha ido a esos curanderos que juegan con el miedo de la gente o a aquellos adivinadores que prometen traerte suerte y fortuna.

    Al querido gaby: si escribes, eres escritor. A mí me pasó como a Ginés, me costó muchísimo no decir si era escritora o no, decir que escribía hasta que llegué a un taller y lo primero que nos dijeron fue eso. Que éramos escritores se publicaran un día nuestros trabajos o no, lo leyeran un millón de personas o diez.

    Un beso.

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    1. Gracias por tu visita May. Cada cual, vuelvo a coincidir contigo y con el resto de los que me habéis dejado un comentario, que haga lo que estime. Informo, opino.
      Que no hagan daño, es lo que les pido a las editoriales, que no engañen, que no llamen coedición a lo que no lo es, eso espero.

      Coincido con lo de escritor, con lo de cuándo uno debe mirarse en el espejo, o las manos sobre el papel. El que escribe convencido es escritor, el que juega a futbol en un equipo modesto, aunque no sea en la Liga Nacional, es futbolista, o eso me parece: para gustos, colores.

      Un abrazo.

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