viernes, 7 de junio de 2013

LIBRERÍAS y SUEÑOS

Cuando éramos pequeños y nos preguntaban eso de qué queríamos ser de mayores seguro que muchos respondían lo de policía, bombero, médico o astronauta. No recuerdo en qué momento fue, pero debió ser relativamente pronto, cuando sentí el amor por los libros. Sí recuerdo imaginándome en una tienda, rodeado de libros, despachándolos tras acudir a un sótano… Y es curioso que luego haya trabajado en un comercio, nada que ver con libros, aunque no sé si tuvo relación de forma consciente o inconsciente aquellos con mi carrera y el haber trabajado tras un mostrador.

   Hace unos meses, a raíz de la conversación con una amiga escritora, se dejó entrever la posibilidad de abrir, ella y su marido, una librería en Valencia. Fue una idea curiosa, peregrina acaso, una de esas ideas en una tarde de tertulia; quedó ahí, como dormida.

   Hoy he vuelto a leer un mensaje de mi amiga, algo sobre aquello de montar esa librería y me ha dado la vena por rebuscar librerías con nostalgia en internet. Descubrir que la más antigua en España está en Burgos, que la que se consideraba la segunda más antigua, en Cartagena (Murcia) cerró recientemente tras 126 años de actividad. Y en esa nostalgia de librerías antiguas, encuentro algunas en Madrid como las míticas Robiños (ya desaparecida) fundada en 1860, la librería Calatrava o curiosamente la Librería San Ginés… por el nombre, claro.


   No sé al final qué pasará con ese proyecto, con la nueva librería, ya que es más de mi amiga. No sé si se abrirá otra librería en Valencia y me ‘veréis’ detrás de un mostrador, esta vez sin bata blanca. En cualquier caso me ha parecido curioso evocar este recuerdo, dejarme llevar por la nostalgia y, si os gustan los libros como a mí, os recomiendo que os deis un paseo por las librerías con solera de vuestra ciudad, de Madrid -en su caso, virtualmente a través de internet… Seguro que se os despierta el hambre de libros, el amor por esos pequeños grandes amigos que nunca le defraudan a uno.

Nota: La foto está tomada de internet, muestra la librería más antigua de España, a principios del siglo pasado, en Burgos.

6 comentarios:

  1. Yo sería feliz trabajando en una librería, siempre rodeado de libros. Lo digo completamente en serio. Hay algo mágico en ello.
    Ahora que voy por ferias del libro, firmando y charlando con la gente bien a gusto, lo dejo caer: soy un librero frustrado. Me gustaría estar así siempre: rodeado de libros y vendiéndolos.

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    1. Gracias Roberto, la verdad es que te entiendo, aunque hay algo que también me llama la atención de lo que comentas, lo de ir a ferias del libro y charlar con la gente. Una forma de viajar entre libros, de compartir el gusto por ellos con más gente. La magia de los libros siempre estará ahí si creemos en ella. Un saludo.

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  2. En julio se definen muchas cosas, mi querido Ginés. Tal vez, después de todo, te estemos llamando para inaugurar esa librería. Un beso.

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    1. Hola Elga, indirectamente ya has desvelado parte del misterio... esperaremos a julio y estaré atento a la llamada de los libros y la vuestra. Un saludo. Gracias.

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  3. Te leo y pienso: ¿qué lugar habría mejor para él (ellos) que una librería?
    Ya nos contarás ;)

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    1. Hola Mimi, pues tienes razón, hay personas que hemos sido llamados por una 'fe' llamada literatura, así que es fácil vernos caer en la tentación de su llamada. Contaremos, contaremos. Gracias y un saludo.

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