miércoles, 27 de junio de 2012

LA VERDAD DE LA FICCIÓN: Sobre la entrada "Mi nuevo libro"

Ha habido un buen número de personas que tras leer mi última entrada han pensado que lo que decía allí era verdad… Más quisiera yo, por cierto. Creo que ha contribuido a la confusión el que no etiquetase la entrada con: “relatos” como suelo hacer, si lo hice anteayer, al verme sorprendido por los acontecimientos.
Vi los comentarios que habéis dejado en el blog, otros en el muro de cierta red social y una amiga me mandó un email ya que le había creado: “dudas razonables” según me confesó. Insisto en que no hubo maldad, ni interés de ningún tipo en crear polémica o animosidad. Me pareció un relato verosímil cuando lo ideé, verosimilitud que les intento inculcar a los alumnos que tienen a bien asistir a mis talleres: la importancia de la verosimilitud. Lo que más me cuesta en esos talleres es que entiendan que por mucho que griten -antes y/o después de leer sus ejercicios- que están basados en hechos reales, que les ocurrieron a ellos mismos, pueden ser relatos poco creíbles y muy mejorables.
En mi caso creo que ha sido al revés, me temo. Había demasiados elementos verosímiles independientes de forma que en su conjunto dieron la impresión de que era una historia real. Cierta persona (a poco que se lea el relato podéis adivinar quién) llegó a dudar de si le decía la verdad después, al asegurarle que era ficción. Como relato, recalcó, no tenía mucho valor, no era literario. También dijo algo de la tabulación que había utilizado, y que se nota cuando son ficción mis textos porque hablo y escribo de forma diferente…
Más que seguidores me temo que voy a encontrar ‘damnificados’ por esta ocurrencia mía. No obstante quiero comentar una serie de detalles en mi descargo, si me permitís:
Es cierto que no me fui de vacaciones en agosto, que escribí relatos eróticos (no sé si para un libro ya que ésta es una decisión editorial), que tengo novia, un amigo en Huesca y que hay una editorial en Palma de propietarios alemanes (o eso me comentó una amiga). A parte de ello, os aseguro que no pasé nada por el registro, ni la envié a esa u otra editorial, con lo que no he estado pendiente de ninguna respuesta, ni creo que hubiera sido capaz de mantener el secreto, éste en concreto, durante casi un año.
Y, me pregunto, ¿creéis realmente que iba a confesarme antes por internet que con ella en persona? ¿Me veis corriendo el riesgo de que se enterase por mi blog y me pidiera explicaciones?
Reconozco una cosa, de haber sido cierto (que no), negándolo todo y eligiendo bien el seudónimo me permitiría publicar el libro, ganar dinero y mantenerme en el anonimato hasta que con los años lo confesase esta vez sí en un libro de memorias.

En todo caso, entono el mea culpa, pido perdón y os dejo una cita que me vino estos días al hilo de todo esto: Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos estuviesen muertos. ¿Alguien sabe de qué escritor es?
(foto: taringa.net)

10 comentarios:

  1. Ginés nos has engañado a todos pero bien xD jeje la verdad es que es una curiosa y un tanto extraña anécdota… pero si tu intención era que tu relato fuese creíble, míralo por el lado bueno porque lo has conseguido con creces :P

    PD: Sabido esto elimino mi comentario de la entrada anterior porque ahora no tiene ningún sentido.

    Saludos Sangrientos

    ResponderEliminar
  2. No hubo engaño, repito, a nadie quería engañar. Lamento que tanto tú como Ray hayais borrado vuestros comentarios pero supongo que es el precio por todo lo ocurrido.
    Un saludo a ambos.

    ResponderEliminar
  3. Enhorabuena! En realidad es todo un elogio a tu texto el resultado que ha cosechado. El uso de la primera persona le da cercanía, calidez y sobre todo plausibilidad al relato que nos has narrado.

    Tienes razón en que no era creíble que no hubieras informado a tu novia, antes de subir tal explicación al blog.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias May, triplemente agradecido. No, no era creible pero...alea iacta est.

      Eliminar
  4. Benjamin Franklin? Un abrazo y YO también me lo he creído... inocente que es uno, o credulo de que podría ser real por las dotes del autor.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé su autor, el de la cita, digo.
      Pensé que te diste cuenta precisamente por lo que dices, y por el comentario en "feisbuc" de "mentirosillo literario" a lo que repuse: licencia poética.

      Me quedo de todo lo ocurrido con lo bueno, antes de que sea verdad eso de lo de los 3 y el secreto..., ella, tu y yo somos 3.
      Saludos.

      Eliminar
  5. Dos cosas, me pregunto con qué seudónimo te estarás forrando mientras nos haces creer que no es así hasta darnos la noticia en unas memorias cuando ya sea demasiado tarde para pedirte dinero y tráfico de influencias. Y la segunda pregunta que me hago es si haciendo caso a la cita del final del post, y teniendo en cuenta que compartimos algún que otro secreto, entonces uno de los dos debería matar al otro, ¿no es así?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, será mejor que huya antes de que me encuentres, además de anónimo y forrado, persegido...que literario!!

      Eliminar
  6. Podría ser un Richard Bachman, y todos como pardillos sin saberlo jaja

    ResponderEliminar