martes, 10 de enero de 2012

CARLOS RUIZ ZAFÓN Y LA LECCIÓN DE MODESTIA

Hace unas semanas conversaba con unos amigos (escritores, para más señas) sobre la estrategia de ventas de la editorial Planeta cara a las navidades. En concreto, cómo podían sacar casi a la vez la edición de los Premios Planeta, ganador y finalista, con la novela El prisionero del cielo de Ruiz Zafón. La lógica me decía que esta coincidencia no iba a traerle cuenta a éste último, tal vez ensombrado por la camapaña mediática de los premiados. Y curiosamente veo que El prisionero del cielo está arrasando en las listas de ventas, -así, a lo bajito-, sin tanta publicidad. Una lección de modestia primero para mi, que tomaré buena cuenta de lo importante que es la fidelidad de los lectores, de los buenos lectores, cuando se trata de sacar un nuevo libro. Pero también creo que es una lección de modestia para algunos otr@s iluminad@s.
Una en concreto que se me viene a la mente en estos momentos. Me refiero a una escritora valenciana de nombre Lucía y que saltó hace poco a los medios de comunicación por anunciar que se retiraba del ¿innoble? oficio de escribir por culpa de...¿la piratería electrónica? ¿escasez de ventas en su última novela? ¿incompatibilidad de conciliar las letras con su vida familiar?
Sea como fuere, no es la primera que se queja de que no compran sus libros y se enfurruña, ni será la última. Pero esperemos que la lección de humildad nos venga por aceptar que las campañas publicitarias ayuda a vender (y mucho), ser polemista en los medios -aunque sea para hablar de cualquier cosa menos Literatura- también, pero tener un público fiel, convencido y a la espera de que una nueva obra salte a las librerías para ir a comprarlo hace mucho más.

Hay que ser humilde en lo que se escribe y en lo que se calla, aprendamos no sólo de Ruiz Zafón, también de Javier Sierra (lo pongo de ejemplo por un consejo que me dio al hilo de lo tratado) y de tantos otras y otros que escriben y tratan al lector con respeto, dejando que sea éste quien verdaderamente tenga la última palabra.

(foto:www.wikipedia.org/)

2 comentarios:

  1. Con lo de la pataleta de Lucía, estoy de acuerdo contigo, pero con la humildad de Zafón ya no tanto. Recuerdo que la presentación del Prisionero del Cielo se hiza en Barcelona en una capilla gótica decorada como cementerio de libros y ante 150 periodistas. Además, y según he leído, Zafón es uno de los pocos escritores (si no el único) que se permite elegir al periodista que le va a entrevistar (Genma Nierga en este caso) O sea, que modestia me parece que la justa.
    Un saludo
    Santi

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  2. Hola Santi, pues también en esta ocasión te he de dar la razón y aplicarme el revulsivo de la humildad. Desconocía este hecho que me indicas, sí que le he visto en la portada de la conocida revista Qué Leer. Por tanto, como bien dices, ejemplo de humildad= cero. Tendré que comprobar mejor mis fuentes la próxima vez. Aprovecho para hacer un llamamiento a los interesados, lectores y amigos, para que opinen según su criterio cuél es un buen ejemplo de escritor/a humilde y que además tenga cierto éxito, claro.
    De nuevo te mando un saludo agradecido, amigo Santi.

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