viernes, 9 de diciembre de 2011

Entrevista a MAXIMILIANO BARRIENTOS


Nació en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia, 1979). Ha publicado Los daños (2006), Hoteles (2007) y Diario (2009), por el que recibió el Premio Nacional de Literatura de Santa Cruz. Ha sido también co-editor de la antología de no-ficción Conductas erráticas (Aguilar, 2009). Su novela Western, de próxima aparición, obtuvo el Premio Nacional de Literatura de la Municipalidad de Santa Cruz 2010.
Presenta en España el libro Fotos tuyas cuando empiezas a envejecer, una colección de relatos con protagonistas de alguna forma conectados por la pérdida, y todo lo que rodea la pérdida, la ilusión y la desilusión… ¿Qué nos cuenta Maximiliano Barrientos interiormente en estas cinco historias?

Los cuentos tratan de perdedores que tienen la edad que yo tenía al momento de escribir las historias. Extraviaron el rumbo, pero tratan de flotar donde es tan fácil ahogarse. 
Hay voces pero también largos silencios, soledades compartidas y frases fotográficas tal vez de ahí el título, ¿qué le inspiró a escribir este libro, cuál fue el origen emocional?
Me es difícil rastrear el origen del libro porque cuando me remonto a ese instante todo se vuelve confuso. Supongo que trata de un año difícil en el que sucedieron cosas decisivas que determinaron que nada vuelva a ser como era. En ese sentido me gustaría pensar que el libro es la condensación de ciertas experiencias, de ciertas intuiciones, de ciertos estados de ánimo. Un lugar para vivir ese tipo de intensidades con el respaldo de que se puede salir al cabo de un tiempo, cuando el lector así lo precisa. Supongo que esa seguridad es una de las razones por las que leemos literatura, o al menos cierto tipo de literatura. Porque somos adictos a las emociones, y la literatura nos provee de estas emociones con la garantía de que podemos irnos cuando queramos. Eso es lo que la diferencia de la vida. Nos da la intensidad y el vértigo de ciertos momentos cruciales pero al mismo tiempo nos mantiene a salvo, resguardados de todo peligro auténtico. En la vida no tenemos ese control. Como lectores sí lo tenemos.
En ese largo debate sobre la preferencia de los lectores por los relatos frente a la novela o viceversa ¿cuál es su opinión? ¿Está en auge el género del relato?
Nunca entendí del todo ese debate. No entiendo por qué hay que posicionar a los dos géneros como si fueran rivales. Yo como lector disfruto tanto de las novelas como de los cuentos. Muchos de mis escritores favoritos han sido únicamente cuentistas, como Charles D’Ambrosio o Raymond Carver. Los libros que más me gustaron este año han sido colecciones de cuentos. Te menciono a Donald Ray Pollock con Knockemstiff o David Vann con Legend of a Suicide, pero también al argentino Luciano Lamberti con El asesino de chanchos y al chileno Juan Pablo Roncone con Hermano ciervo. Me parece que el cuento le da al autor ventajas que la novela no le ofrece, y viceversa. La novela, al ser de largo aliento, le permite una exploración mayor, le permite desarrollar personajes de forma más compleja, que es algo que siempre está ambicionando un escritor. El cuento por su parte le permite jugar con la intensidad de la poesía. Cuando estoy escribiendo una novela el nivel de estrés es mucho más alto, porque si al final termina no funcionando la sensación de fracaso es mayor. En cambio si un cuento no funciona no pasa nada porque sólo me quitó un par de días de mi vida.
Una pregunta medio comprometida que me gusta hacer a los escritores es, habiendo tanta oferta literaria en las librerías, tanto título donde escoger, ¿por qué animaría a los lectores a acercarse a Fotos tuyas cuando empiezas a envejecer?
Me parece que eso no me compete. Me interesa que el libro encuentre sus lectores porque ahora ya no es mío, el libro tiene vida propia. Y me gusta que así sea. Supongo que uno escribe para eso: para sacarse de la cabeza ese mundo —al menos por un tiempo—, para permitir que ese mundo ahora le pertenezca a otros.
¿Prepara ya su siguiente libro? ¿Nos puede adelantar algo tras quedarnos con el ánimo listo para seguir leyendo más de Maximiliano Barrientos?
Periférica  sacó, junto a esta colección de relatos, una novela breve llamada Hoteles, que es la historia de dos actores porno y la hija de la actriz. Emprenden un viaje hacia ninguna parte. Hay varios manuscritos amontonados a la espera de ver la luz. Tengo listas tres novelas. También tengo una colección de poemas y fragmentos de prosa. Y ahora ando trabajando en un libro híbrido formado por cuentos, crónicas y ensayos autobiográficos.

Muchas gracias y mucha suerte.
(foto:editorialperiferica.com)

2 comentarios:

  1. Otra vez vuelves a hacer preguntas interesantes. Me gusta la respuesta del autor. ¿Leemos porqué somos adictos a las emociones, pero a la misma vez cobardes para vivirlas? Da para un debate de cervecitas y bitters. Lo dejo para la próxima terracita como tema.
    Un beso.

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  2. En esta semana habré pasado los ojos por la entrevista nosecuantos día y hasta hoy no me he fijado en un fallo. Ya está subsanado, era la pregunta primera y su respuesta. Todo bien, ya digo.
    Hace frío para terracita, pero la intención es buena, tomaremos y debatiremos. Me encanta lo de que "el libro ya no es mío..." Lo de que se escribe para que el mundo le pertenezca a otros.
    Gracias y un saludo, May.
    Ginés

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