viernes, 16 de diciembre de 2011

Entrevista a ELGA REÁTEGUI

Estos días mi buena amiga Elga Reátegui presenta su novela De ternura y sexo. Me siento partícipe de esta aventura literaria en la medida en la que Elga ha confiado en mí para acompañarla en sus presentaciones en Valencia. Para todos aquellos que queráis saber algo más de su novela os invito a que leáis esta entrevista que le realicé hace unos días y espero que os guste y os anime a acercaros a De ternura y sexo.

Elga, de nuevo nos sorprendes con tu segunda novela dando un giro a la temática respecto a la anterior, El Santo Cura.
Así es. En ese sentido, trato de no repetirme. Es fundamental para mí, dejar volar la imaginación a partir de algo que me ha conmovido. Soy una gran observadora del mundo que me rodea y de las personas, y voy almacenando en mi archivo mental y emocional, esos ‘detallitos’ que me servirán, en algún momento, para armar una historia.  Sí, debo aceptar que ‘recolecto’ frases, gestos y experiencias ajenas con el fin de construir el universo de mis personajes.  La gente, su entorno y sus vivencias nutren mi imaginación.
Me comentabas hace poco que en las presentaciones te preguntan por cuánto de autobiográfica es esta novela y cuánto de ti va en su personaje principal: Mábela.
En Mábela se concentra  gran parte del sentir y las vivencias de las personas de mi género. Es decir, he ido sacando el denominador común (en personalidad y experiencia), de todas las mujeres que conocí alguna vez o supe de su existencia por terceros.  Y sí, te confieso que, pese a no ser una novela autobiográfica (ni  tampoco un relato de infidencias) comparto con Mábela  un defecto, el hecho de darle demasiadas vueltas a la cabeza, y  la virtud o buena suerte de que la gente confía en mí y me premia con su amistad.  En ese sentido, al igual que Mábela no puedo evitar verme involucrada en exceso en la vida de mis seres queridos, situación que a veces me desborda, por creer—erróneamente---, que debo estar siempre al pendiente.
De ternura y sexo es un título sensual rozando lo erótico, que además tiene su pequeña anécdota, cuéntanosla, y algún otro detalle que quieras compartir del largo proceso desde la idea hasta el libro.
La novela hasta vísperas de su ingreso a imprenta, tenía otro nombre, pero hubo que cambiarlo sobre la marcha porque se llamaba igual que otra que ya estaba en el mercado y pertenecía a una autora del país. Así es que para evitar problemas, decidimos renunciar al título primigenio. Esto nos complicó aún más ese fin de semana, pues  ya teníamos bastante con las correcciones de última hora, el prólogo que no satisfizo a la editora – y que se tuvo que buscar a otro escritor para que lo redactara-,  localizar a la diseñadora para que modificara la portada—que reside en el extranjero y que no respondía  a las llamadas telefónicas ni emails-, y la espera del texto de la contraportada que demoraba en llegar. En fin, un estrés total. Nunca sufrí tanto el ‘trabajo de parto’ de un hijo literario.
La protagonista es Mábela, una mujer actual con dificultades actuales y las ideas muy claras aunque la vida es una escuela de aprendizaje diario. Si te cruzases con Mábela y quedaseis en un bar a tomar un café ¿qué le dirías?
Ya he hablado con muchas Mábela  a lo largo de mi vida. De diferente edad, características físicas variadas, con preparación educativa o instruidas en la universidad de la vida, pero pese a sus circunstancias particulares, con las mismas inquietudes respecto a sí mismas, sus expectativas  en cuanto al presente y su postura frente al amor de pareja.  Las Mábela tienen mucho que decir, por eso, hay que prestarles oído, mostrarles nuestra empatía y en lo posible, tener una mentalidad libre de prejuicios y, claro está,  desechar cualquier pretensión de creer tener todas las respuestas. Nadie tiene la fórmula perfecta para ser feliz, por tanto, en estos casos, y como en cualquier otro, lo que es bueno para uno, quizá, no lo sea para otro. Los consejos que no son solicitados, caen saco roto, y por ende, nadie aprende en cabeza ajena.
El escritor, periodista y psicólogo Amaro La Rosa dice en el prólogo de tu novela que leerte le recordó a Dostoievski por la descripción psicológica de tus personajes.
Favor que me hace. Ha sido muy generoso conmigo en sus elogios, pero debo decir que estoy  a años luz de parecerme mínimamente a ese genial maestro de la literatura. Ni pensarlo. “Fiodor Dostoievski fue un gran conocedor del alma humana de todos los tiempos”, según decía  el escritor Stefan Zweig, y creo que hay muchos otros escritores que casi se acercan a ese conocimiento. El mío todavía es un largo camino por correr. Si es que, alguna vez, lo consigo. Nuestras las almas y mentes son tremendamente complejas; de allí, la dificultad  a la hora, ponerse en los zapatos del otro e darle voz. Si ya es complicado darnos a entender y expresar emociones, imagínate, describir  ‘en piel y sentimiento’ las miserias y virtudes de nuestros personajes.
También del prólogo rescato algo que considero importante para esos lectores que van a ir a las librerías a adquirir tu novela y se encuentren bien grande la palabra sexo del título, y es que los detalles de los escarceos amatorios los describes, “…con cierta crudeza en algunos casos, pero (…) sin morbosidad ni vulgaridad”.
Me esforcé mucho en abordar o describir las escenas de sexo con la mayor naturalidad  y delicadeza posible, pues al fin y al cabo, no es lo esencial en la novela. Aunque nadie me garantiza que no vayan a sentirse afectados con las prácticas amatorias de la protagonista. En ese sentido, creo que lo que asusta o ruboriza no es lo que somos capaces de hacer en la cama sino el hecho de que te lo cuenten  tal cual es, pues   lejos de los ‘revestimientos de la palabra’ (adornos poéticos y eufemismos), el acto sexual es una lucha por satisfacer nuestro ego y nuestros sentidos. Al menos, así de  duro puede llegar a ser sino hay ternura o amor de por medio.
Después de escribir De ternura y sexo queda promocionar tu novela, darla a conocer, dedicársela a los lectores y simpatizantes, cuéntanos dónde vas a realizar tus próximas presentaciones que imagino ya para 2012.
Existe ya un calendario para el mes de enero. Tengo presentaciones en la Fnac  (Valencia, 20 de enero), Librería Babel (Castellón, 25 de enero) y  Casa del libro (Valencia, 27 de enero).  Para cerrar dicho mes, falta confirmar un acto en la librería Somnis en paper, posiblemente sea el 12 de enero. Luego en febrero, es probable que esté en Sevilla y Galicia.
¿Te tomarás un merecido descanso o ya piensas en tu siguiente novela?
El descanso vendrá después. Aún tengo que terminar la novela que estoy escribiendo. Espero culminar su redacción en febrero, pues es una historia  que me ha producido un montón de replanteamientos, y no menos, dolores de cabeza.
(En la presentación en Torrent, Valencia; Elga, José Ramón y yo).
Muchas gracias y mucha suerte…si quedas a tomar ese café con Mábela, llámame.
Si eso, ocurre, tendremos que ponerte una cinta adhesiva en la boca, pues de lo contrario, no la dejarías hablar, ja,ja,ja…
Podéis saber más de Elga en su blog: http://elgareategui.blogspot.com/

2 comentarios:

  1. Muy buena entrevista, mi querido Ginés. Realmente este año es de Elga en su carrera de escritora y periodista.
    Enhorabuena a ambos!!!

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    1. Gracias, Virginia. Aprovecho para desearte que también sea tu año. Me alegraré de que "Bernardina, del cielo al infierno" haya llegado a un público numeroso, y siga haciéndolo. Es una novela impactante y estoy seguro que los lectores la disfrutarán y ya están esperando tu siguiente novela este 2012. Ánimo y suerte.

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